Son muchos los testimonios que me encuentro relacionados con el rumbo que cada profesional decide darle a su carrera, porqué elige un camino u otro y qué motivos le han llevado a optar por algún tipo de especialización.

Personalmente, desde mi trabajo y experiencia veo dos situaciones que se están dando con frecuencia en la vida cotidiana de muchos trabajadores. Por un lado, nos encontramos los que en cierto modo se ven obligados a asumir más funciones de las que les corresponden debido a que las empresas han reducido su personal. Unas tareas que anteriormente realizaban dos o tres personas de distintos departamentos, ahora las tiene que asumir una única persona, en ocasiones, sin apenas formación por parte de la empresa. Como en una ocasión me explicó Javier Sierra, Gerente de la empresa Eutropia, son trabajadores lanzados contra la pared por sus jefes, si consiguen mantenerse agarrados, perfecto (siendo autodidactas y multifunciones).

No todo será fácil, sólo sé inteligente 

En caso contrario, siempre habrá otra persona dispuesta a asumir estas nuevas funciones. Por ejemplo, la recepcionista de una empresa que antes simplemente tenía que atender a las visitas, ahora tiene que controlar los gastos de la oficina, pedir viajes, atender a proveedores, etc…Esta ampliación de funciones son las que hoy en día están empezando a demandar las empresas en muchos puestos intermedios. Si estás preparado para ello y cuentas con una amplia formación en distintas disciplinas, tendrás más posibilidades de ser el elegido en un proceso de selección. Piensa que con este modelo de empresa todo suma.

Presta atención a los cambios

Sin embargo, por otro lado, existe una tendencia bastante clara a la especialización, sea cual sea el sector en el que te muevas, siempre puedes especializarte, ser único y genuino en lo tuyo. Si eres de los que piensas que las personas no valemos para todo, empieza a valorar esta opción para sobrevivir en tu entorno laboral.

La especialización puede venir dada por las carencias que muchas empresas tienen de distintos profesionales, por ejemplo, actualmente hay una gran demanda de programadores especializados en PHP. Es cuestión de estudiar el contexto social, detectar oportunidades, prepararte para ello y aprovechar el momento.

Robert J. Sternberg ha acuñado un término conocido como la inteligencia contextual que se trata de la capacidad de una persona de adaptarse al contexto que le rodea en cada momento, moldeando sus actividades en función de la demanda o las necesidades. En ocasiones, encontrando esta especialidad creamos nuestra propia marca personal dentro de la empresa en la que trabajamos o si estamos buscando trabajo aportamos un valor añadido que a medio plazo nos puede proporcionar cierta seguridad laboral y satisfacción personal.

Acerca del autor

Marina Carrasco

Redactora en Troilus.es a tiempo completo. Amante del cine y la vida sana. ¿Te gustan mis contenidos? ¡Compártelos!

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