Cuando escuchas hablar de un gestor de cobros, ¿qué imagen se te viene a la cabeza?  En mi caso, siempre que escuchaba hablar de este tipo de profesiones, automáticamente las asociaba al Cobrador del Frac. Señores muy elegantemente vestidos con pajarita, esmoquin y bombín que se dedicaban a reclamar las deudas de todo tipo de clientes. Sin embargo, hoy en día se ha convertido en una próspera salida profesional, ya que muchas empresas requieren de este tipo de figuras para poder subsistir, dado que el retraso en los pagos de determinados bienes y servicios se ha convertido en una práctica habitual.

Atento a todos los trámites de los gestores de cobro

Es por ello que empecé a observar las posibilidades y alternativas que se ofrecían con este tipo de trabajos y vi que hay un número significativo de entidades y empresas que utilizan el modelo de gestor de cobros para liquidar sus deudas. Estas empresas lo que hacen es utilizar un equipo humano (propio o externo) con características tales como: excelente expresión oral, disposición para la atención de clientes, tolerancia, carisma, etc. que les ayuden a gestionar y reclamar cobros a clientes, analizar posibles riesgos y conseguir en todos los casos estar al día en sus pagos. Pequeñas y medianas empresas se han visto obligadas a contratar a este personal para conseguir estar al día en sus pagos, ya que de no ser así muchas se verían obligadas a cerrar sus negocios, pues sin ingresos no es posible pagar a su personal y a sus proveedores.

En muchas ocasiones vemos en los portales de empleo las ofertas de “Se necesita Gestor de Cobros”, pero al desconocer qué es y cuáles son las salidas profesionales no les hacemos mucho caso. Por eso, me fijé que a nivel salarial, está muy bien remunerado este tipo de servicios, con salarios que oscilan entre los 1.500€ y los 2.000€ trabajando a tiempo completo, lo cual nos indica que es una alternativa viable para desarrollar nuestras expectativas económicas.

Generalmente, los requisitos que se solicitan son conocimientos de contabilidad y algún tipo de experiencia en trato con el cliente, bien porque hayas realizado tareas comerciales, bien porque hayas estado en atención al cliente. Si vienes del área administrativa, comercial o financiera, cuentas con la motivación apropiada, sólo te faltaría añadir a tu CV ciertos conocimientos sobre temas de impagos, morosidad  y concesión de créditos para optar a este tipo de empleos.

Estoy convencida de que si empiezas a informarte sobre este tipo de trabajos, te olvidarás, igual que me ha pasado a mí, del esmoquin y el frac.

Acerca del autor

Marina Carrasco

Redactora en Troilus.es a tiempo completo. Amante del cine y la vida sana. ¿Te gustan mis contenidos? ¡Compártelos!

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