Mientras el presidente Trump y Joe Biden luchaban por ser escuchados en un turbulento debate el martes, ambas campa√Īas buscaron trazar l√≠neas de batalla digitales y ocupar el terreno en l√≠nea de que podr√≠an haberlo tenido todo para ellos.

El panorama: El estilo impulsivo de Trump en Twitter hizo que el formato del debate fuera un desastre, pero los candidatos en línea pudieron encontrar nichos en los que no podían ser interrumpidos y pudieron motivar a sus partidarios a donar, organizar y votar.

Martes por la noche, Ambos candidatos estaban en todas partes en los medios sociales y tradicionales, como se esperaba, pero cada uno logr√≥ encontrar un terreno √ļnico.

  • Trump compr√≥ un anuncio de adquisici√≥n que dominaba la p√°gina de inicio de YouTube, asegur√°ndose de que su mensaje fuera el primero que vieran quienes se dirig√≠an al sitio de videos propiedad de Google, ya sea que estuvieran all√≠ para ver el debate o para busca alivio de ella.
  • Joe Biden, mientras tanto, captur√≥ la cuenta de Twitter ¬ę@verdad¬ęy lo us√≥ para verificar los hechos durante y despu√©s del debate.

De nota: Uno de los momentos clave del debate, en el que Trump se neg√≥ a condenar a los supremacistas blancos, tuvo repercusiones inmediatas en l√≠nea. La declaraci√≥n del presidente de que los Proud Boys de extrema derecha, descritos por la Liga Antidifamaci√≥n como ¬ęmis√≥ginos, islam√≥fobos, transf√≥bicos y antiinmigrantes¬Ľ, deber√≠an ¬ędimitir y mirar¬Ľ fue inmediatamente recibida como un grito de guerra. .

  • ¬ę¬°Trump b√°sicamente dijo que los arruine! Eso me hace muy feliz¬Ľ, escribi√≥ Joe Biggs, organizador de Proud Boys, en la conservadora plataforma de redes sociales Parler.

Entre l√≠neas: Ambas partes usar√°n las palabras del debate, ruidosas e interrumpidas como fueron, para recaudar fondos. Sin embargo, la campa√Īa de Trump salt√≥ un poco, enviando un discurso posterior al debate en el que declaraba una victoria en el escenario pocas horas antes de que se llevara a cabo el debate, que recuerda un error similar en 2016.

Mientras tanto: En las horas previas al debate, una teoría conspirativa infundada de que Joe Biden llevaba un dispositivo electrónico en el oído durante el debate se volvió viral en las redes sociales.

  • La conspiraci√≥n se origin√≥ en las redes sociales antes de aparecer en un mensaje de texto enviado por la campa√Īa de Trump a sus seguidores. Luego fue regurgitado por medios como Fox News y New York Post, que citaron la campa√Īa de Trump, todo el d√≠a, seg√ļn NBC News.
  • Un meme en particular fue publicado simult√°neamente por varias p√°ginas de Facebook con nombres como ¬ęConservador de Estados Unidos¬Ľ y ¬ęLa izquierda desquiciada¬Ľ y recibi√≥ miles de acciones, seg√ļn NBC.
  • Kate BedingfieldEl director de comunicaciones de la campa√Īa de Biden calific√≥ el rumor de ¬ęcompletamente absurdo¬Ľ durante una llamada telef√≥nica con los periodistas el martes.
  • Biden, mientras tanto, se burl√≥ del asunto en las redes sociales.

Porque importaEs solo el √ļltimo ejemplo de c√≥mo la informaci√≥n falsa que gana terreno en las redes sociales puede entrar en la conversaci√≥n nacional cuando es amplificada primero por los medios partidistas y luego por la prensa convencional.

Nuestra burbuja de pensamiento: Con sus constantes interrupciones, su incapacidad para obedecer sus propias reglas y la incapacidad de su moderador para mantener el orden, el debate se parecía mucho a las redes sociales en su peor momento. Twitter, en comparación, parecía casi civilizado.

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Jaume Torres

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