Algunos de nosotros nos hemos iniciado en el mundo laboral con una profesión con la que nos podíamos sentir, más o menos identificados, por las salidas profesionales que nos aportaba. Con el paso de los años, nuestra vocación se ha ido adaptando a nuestro entorno y a las oportunidades que en cada momento nos iba ofreciendo el mercado laboral.

Hasta ahora muchos profesionales han podido ejercer como tal en sus respectivos campos. Sin embargo, la crisis económica actual nos debe llevar a considerar otras oportunidades y a empezar a reciclarnos, planteándonos quizás, un nuevo futuro profesional.

Hace muchos años me inicié en el mundo de la danza para conocer gente nueva, desconectar de mi trabajo y ponerme un poco en forma. Después de estar más de seis años bailando, me animé a realizar un curso donde me enseñaban a impartir clases, corregir posturas de los alumnos y distintas formas de explicar la técnica. Fue entonces cuando me decidí a ofrecer mis servicios como profesora y durante un tiempo lo estuve haciendo. La experiencia fue fantástica. Disfruté muchísimo enseñando, viendo como mis alumnas iban aprendiendo y mejorando día a día. Para mi fue una experiencia enriquecedora que me ayudó a ver otras salidas profesionales y  pensar que nunca es tarde para cambiar tu futuro.

En mi caso fue la danza, pero como yo hay mucha gente que tiene aficiones o hobbys desde hace muchos años que podrían convertirse, con la preparación adecuada, en su profesión del mañana.

¿Te gusta la moda y el estilismo? ¿Conoces las últimas tendencias de la temporada? Por qué no te animas a realizar un curso de personal shopper. Son muchas las salidas profesionales que te puedes encontrar: revistas de moda y estilismo, boutiques, centros comerciales, firmas de ropa e incluso como asesor de imagen personal. Muchas tiendas están demandando este tipo de personal para asesorar a sus compradores. También son cada vez más los hoteles, agencias y empresas que necesitas asesoría en este ámbito para mejorar la imagen que dan a sus clientes o como un servicio más para prestar a sus consumidores.

Si lo tuyo es la pasión culinaria, con una buena formación puedes ofrecer tus servicios en escuelas que organizan talleres de cocina tradicional (de la abuela), cocina para solteros, cocina creativa o cocina exótica. Son ahora mismo cursos bastante demandados cuyos maestros, en muchos casos, se nutren de parte de su experiencia como amateur de este arte.

¿Eres de los que pasas horas en gimnasio? ¿Por qué no te planteas realizar un curso de preparador físico o de animador de actividades deportivas? Si tienes una buena preparación física, con los conocimientos necesarios podrías trabajar como entrenador personal, coordinador de actividades deportivas o incluso como monitor de clases guiadas.

Mi consejo en este caso sería: piensa en cosas que te gusten, que te hagan disfrutar y sonreír, y quién sabe, a lo mejor está allí tu verdadera vocación.

Acerca del autor

Marina Carrasco

Redactora en Troilus.es a tiempo completo. Amante del cine y la vida sana. ¿Te gustan mis contenidos? ¡Compártelos!

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