Elementos, estética, y comportamiento «racing». Estas son las características de esos pequeños urbanos que quieren convertirse en grandes deportivos. A medida que pasan los años, el mercado se completa, con vehículos, cuya relación peso/potencia, es brutal. Así es el caso de la variante más radical del nuevo Fabia.

Realizamos el test a la versión denominada «RS», la más deportiva. El urbano de la firma checa se ofrece con motorizaciones diésel y gasolina de potencias más habituales en estos coches, pero queríamos saber si es capaz de mostrar las cualidades de sus «primos» el Seat Ibiza Cupra o el Volkswagen Polo GTI.

¿Merecida renovación del modelo Skoda Fabia 2009?

La renovación del modelo tuvo lugar el pasado 2010, con una gran modificación en el diseño del vehículo. Destacan sus nuevas dimensiones, puesto que ha crecido en todas ellas, así como nuevos grupos ópticos y una parrilla delantera también renovada. El coche se ofrece, sólo, en cinco puertas, sin posibilidad de adquirirlo en tres, al contrario que sus competidores. Es posible que, en un futuro, veamos alguna variante familiar del modelo, aunque todavía se desconoce si llegará a España su producción.

El propulsor escogido para el Fabia RS es un conocido del grupo VAG, ya que se trata del 1.4 TSI que desarrolla 180 CV de potencia. Consigue llegar a los 224 km/h de velocidad máxima, unas cifras impropias de un vehículo que supuestamente está destinado a los trayectos ciudadanos, aunque, ¿por qué renunciar a una poca de diversión si nos lo podemos permitir? Este es sin duda el objetivo del pequeño Skoda. Algo llamativo es el consumo del vehículo. En cifras oficiales el gasto medio de combustible es de 6,2L/100 km, datos muy lejos de los obtenidos en nuestra prueba, cuyos resultados han sido no poder reducirlo de los 10L/100km, y sin practicar una conducción alegre.

Sus cualidades dinámicas no son tan divertidas como las de un Seat Ibiza Cupra. En el caso del Skoda todo se hace de forma más suave y menos contundente, aunque no por ello deja de ser «juguetón». Debemos mencionar que, la altura del coche es un déficit a la hora de ofrecer gran estabilidad, por ello, no es tan preciso, en el paso por curva, como su rival anteriormente mencionado. Si bien es cierto, en muchos aspectos es más cómodo y silencioso, con la ventaja de realizar largos trayectos por carretera con bastante comodidad.
El tarado de las suspensiones es de corto recorrido, lo que favorece al agarre y resta comodidad a la hora de desplazarnos con el coche. Traza bastante bien, pese a forzar un poquito a la entrada de las curvas, pero ¡cuidado!, no deja de ser un utilitario, y no un deportivo.

El Skoda Fabia RS solamente puede ir asociado a una caja de cambios automática de siete relaciones (DSG). Su funcionamiento es el mejor que podemos encontrar en el mercado, y esta característica empieza a ser habitual en vehículos de gran potencia, puesto que, elementos como, las levas en el volante, realzan la sensación de deportividad. En nuestra opinión si no lo llevase obligatoriamente no sería necesario. Para los más nostálgicos, este cambio de serie, restará puntos a la hora de adquirirlo.

Resulta una gran alternativa a otros vehículos similares, ya que su coste es bastante más bajo, y sin renunciar a un equipamiento completo. Ahora bien, su diseño no casa demasiado con la deportividad del coche. Pese a los elementos estéticos incluidos en esta versión, su línea es más parecido a un coche ciudadano, que a un pequeño coupé. Le sobran un par de puertas.

¿Cómo es el interior del Skoda Fabia RS?

Para ser un coche destinado al segmento de los urbanos, el Skoda Fabia demuestra una gran amplitud interior, siempre respetando las cotas lógicas de un vehículo de sus características. En esta variante se han introducido elementos que hacen referencia al modelo que conducimos, el más potente de la gama.

El diseño del habitáculo es bastante sobrio. La consola central, ofrece una pantalla táctil similar a la que tiene Seat. Su funcionalidad no es del todo exacta y sencilla, pues nos debemos acostumbrar a usarla, así como familiarizarnos con su utilización. Pocos son los rasgos estéticos que descubren el coche que conducimos, puesto que tan solo encontramos algún detalle en el volante o en los asientos deportivos con el anagrama «RS». En el resto, el coche es igual que una versión normal.

Las plazas delanteras ofrecen buen espacio, tanto para el conductor, como para el acompañante, aunque una persona de talla alta, encontrará algún problema a la hora de acoplar las piernas sin que las rodillas golpeen con la consola central. Los asientos son de carácter deportivo, aunque no ofrecen una comodidad muy alta, cosa que es lógico si optamos por una variante deportiva. Eso sí, la postura de conducción es bastante buena.

El maletero ofrece poco más de 300 litros, por lo que su capacidad es aceptable. Ahora bien, si queremos llevar el equipaje de los cinco ocupantes que pueden viajar en el vehículo, tendremos que esforzarnos en encontrar huecos.

Acerca del autor

Marina Carrasco

Redactora en Troilus.es a tiempo completo. Amante del cine y la vida sana. ¿Te gustan mis contenidos? ¡Compártelos!

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