Cocina Hamptons

El encanto de una casa de campo se combina con una vida de lujo en esta cocina en 47 Georgica Road en los Hamptons.

Esta finca de 8 dormitorios y 8 ba√Īos es obra del galardonado arquitecto Peter Cook, quien equip√≥ la cocina con un alto techo abovedado con hermosos tragaluces.

47 Georgica Road East Hampton, Nueva York; Crédito de la foto: COMPASS

Los acentos r√ļsticos y tradicionales como la textura √°spera del piso, el fregadero de la casa de campo, los azulejos del metro, las encimeras de bordes cuadrados y las manijas de los cajones estilo taza insin√ļan la herencia. Sin embargo, los electrodom√©sticos de acero inoxidable de alta calidad encajan perfectamente.

Hay algo concreto en la decisión de no integrar electrodomésticos aquí.

Esta inclinación natural también es evidente en las opciones de color. El suelo de color marrón oscuro le da una sensación de conexión a tierra. Sobre ella, la isla destaca con un tono más claro, pero su acabado ligeramente gris sirve para neutralizar los tonos anaranjados.

Un color de pared fino, cremoso y blanquecino resalta los gabinetes blancos y termina lo suficiente para resaltarlos sin un contraste excesivo. El dise√Īador hizo un gran trabajo al definir las habitaciones adyacentes con colores que combinan armoniosamente con el esquema. El mismo piso se extiende a un √°rea de comedor cuya pintura c√°lida y mantecosa crea un espacio de comedor informal y agradable.

A pesar de la gran superficie cuadrada aquí, la posición del horno, el fregadero y la isla mantiene una configuración triangular clásica y muy práctica. También hay un fregadero adicional en la isla, lo que hace que esta cocina sea particularmente conveniente para cocineros y panaderos serios.

El resto de esta casa contin√ļa la elegancia simple y f√°cil que se encuentra en la cocina, y aquellos que deambulan por los exuberantes jardines se encontrar√°n a minutos del mar.

Más fotos, así como más información sobre precios y propiedades, están disponibles en el sitio web de COMPASS.

Acerca del autor

Jaume Torres

Dejar un comentario