Los dolores de cabeza que enfrentan los gigantes tecnológicos no cambiarán mucho si Donald Trump se queda en la Casa Blanca o Joe Biden toma su lugar.

El panorama: Los profesionales de la tecnolog√≠a son tan apasionados y se muerden las u√Īas para las elecciones del martes como cualquier otro estadounidense. Pero el camino a seguir para las grandes empresas que han tomado las riendas de la industria durante la √ļltima d√©cada solo cambiar√° gradualmente seg√ļn los resultados de la encuesta.

El mercado

Los precios de las acciones son el combustible del sector tecnológico: convierten a los fundadores en multimillonarios, mantienen felices a los empleados con opciones sobre acciones y pagan a los primeros inversores que luego pueden financiar la próxima ronda de nuevas empresas.

Las acciones se dispararon bajo el presidente Trump, continuando un largo auge que comenzó bajo su predecesor, y la tecnología ha liderado el mercado. Pero la mayoría de los expertos dan crédito por el aumento incontrolable de los precios de las acciones a la Reserva Federal, cuya postura sin intereses ha llevado a los inversores a invertir en acciones y no muestra signos de cambio.

La línea de fondo: Las empresas tradicionalmente temen que las tasas de interés y la inflación aumenten con gobiernos democráticos con más gasto libre. Pero el término favorable al déficit de Trump confundió esas expectativas. La inflación no está a la vista. Gane quien gane, la Fed seguirá llenando la ponchera tecnológica.

Regulación

El mandato de Trump ha visto un cambio dramático hacia la acción del gobierno contra las empresas de tecnología. El Departamento de Justicia ha demandado a Google, la acción contra Facebook por parte de los estados y la Comisión Federal de Comercio es inminente, y las investigaciones sobre Apple y Amazon siguen abiertas.

  • Todos estos procesos aparentemente no son parte y te√≥ricamente no se ven afectados por un cambio en la administraci√≥n, pero en la pr√°ctica, un nuevo fiscal general podr√≠a silenciar o incluso cancelar la demanda de Google.
  • Los dem√≥cratas tienen sus razones para emprender acciones contra las grandes corporaciones, pero a diferencia de los republicanos, est√°n menos enfocados en reclamos de censura y m√°s en concentrar el poder corporativo y difundir desinformaci√≥n.

La línea de fondo: Quien gane la Casa Blanca, continuará el escrutinio del supuesto comportamiento monopolístico de la tecnología.

Moderación y privacidad

Las empresas de tecnolog√≠a controlan el hardware y el software que dan forma a nuestras comunicaciones p√ļblicas y privadas, y esto las ha colocado en el centro de un mill√≥n de controversias.

  • Los hacemos responsables cuando sus plataformas se convierten en canales de desinformaci√≥n y discurso de odio y los culpamos cuando su recopilaci√≥n de datos personales se vuelve intrusiva o da√Īina.

En general, los demócratas han estado más dispuestos que los republicanos a favorecer reglas de privacidad más estrictas y controles más estrictos sobre la desinformación en línea, y si ganan la Casa Blanca y el Congreso, podrían encontrar formas de promover una legislación que ha estado bloqueada durante mucho tiempo. .

  • Pero una administraci√≥n democr√°tica tendr√≠a una larga lista de prioridades frente a tal acci√≥n.

Se inteligente: Algunos líderes tecnológicos, sobre todo Mark Zuckerberg de Facebook, prácticamente han rogado al gobierno que promulgue leyes nacionales (y preferiblemente indulgentes) de moderación de contenido y privacidad. Les gustaría dejar de abrirse camino a través de un campo minado ético tras otro campo minado ético y jugar con reglas estándar y fáciles de seguir.

China

La prosperidad de la tecnología está entretejida en la economía global. El acuerdo del presidente Trump sobre la política comercial de Estados Unidos ha roto, pero no destruido, la interdependencia entre la capital y la experiencia de Silicon Valley y la potencia manufacturera de China.

  • Una segunda administraci√≥n de Trump probablemente ver√≠a que el sector tecnol√≥gico estadounidense contin√ļe buscando alternativas m√°s all√° de China para construir sus productos.
  • Una victoria de Biden podr√≠a traer m√°s previsibilidad y proceso a un reino que Trump ha manejado de manera ca√≥tica.
  • Pero el equipo de Biden tampoco est√° impulsando el acercamiento: los dem√≥cratas han argumentado que la pol√≠tica impulsiva de Trump ha sido ineficaz y, aunque es menos probable que emprendan campa√Īas dirigidas contra empresas espec√≠ficas como TikTok, es m√°s probable que desaf√≠en a China en materia de derechos humanos. , Hong Kong y la libertad de expresi√≥n.
  • Los expertos de ambos lados ven a China como un rival amenazante de Estados Unidos en la era de la IA, y el resultado de esa competencia tiene poco que ver con el partido que controla la Casa Blanca.

La l√≠nea de fondo: Independientemente de qui√©n gane las elecciones en EE. UU., Los l√≠deres tecnol√≥gicos esperan que contin√ļen las tensiones entre EE. UU. Y China, ya que cada lado ve al otro como una amenaza existencial a largo plazo, pero tambi√©n esperan que en el corto plazo sigan aumentando. lo que necesitan y vender lo que necesitan.

Otras preocupaciones
  • Problemas laborales: A medida que las empresas de tecnolog√≠a de EE. UU. Enfrentan una variedad cada vez mayor de desaf√≠os de los empleados activistas sobre la equidad salarial, la diversidad de la fuerza laboral, la √©tica del producto y otros problemas, una administraci√≥n dem√≥crata m√°s favorable a los trabajadores podr√≠a impulsar los esfuerzos de sindicalizaci√≥n en el campo. de tecnolog√≠a. Pero nadie espera que la industria hostil a los sindicatos se convierta en el nuevo Detroit.
  • Bienestar: Es probable que el debate sobre el tiempo frente a la pantalla y la ¬ęadicci√≥n¬Ľ a los dispositivos resurja despu√©s de pasar a un segundo plano durante una pandemia que ha hecho que los estadounidenses dependan a√ļn m√°s de la tecnolog√≠a para trabajar, estudiar, comprar y mantenerse conectados. Esta controversia es notablemente no partidista. Cualquiera que sea el partido que est√© en el cargo en enero, sus l√≠deres estar√°n pegados a sus tel√©fonos y pantallas.

Acerca del autor

Jaume Torres

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